sábado, 17 de enero de 2015

Sobre los derechos y obligaciones del ayudante del inspector


(Extracción del tomo III del código de leyes)1

1) El ayudante del inspector debe ayudar en todo al inspector, en cualquier momento del día y la noche, recordando que por la mínima desobediencia, responderá no sólo en el juicio final, sino aquí también, en la vida terrenal. Por lo demás, la ley no lo priva del derecho, a renunciar a la ayuda en los asuntos de propiedad familiar o personal. Así, no está obligado a ayudar al inspector en la procreación, y en el pago de las cuentas del inspector.
2) En la ropa no se diferencia en nada del inspector, pero en caso de ser un incendio potente, para que el sr. comisario de policía pueda distinguir al mayor del menor, debe dormir de noche sin indecibles.2 El senado le permite dormir con indecibles sólo en caso, de que el inspector convenga en dormir con pantalón.
3) A diferencia de los grandes de este mundo, y para mostrar a los subordinados que está satisfecho con los pequeños, tiene debajo de su cama un jarrón de noche microscópico, con cual está obligado a satisfacerse, incluso, en casos de inmoderado consumo de cerveza.
4) Sus derechos son en esencia los siguientes:
a) tiene una llave peculiar del water-closet, esa llave debe estar colgada en un lugar visible.
b) los viernes toma vapor en el baño.
c) ...

1Alusión irónica a los Estatutos sobre el servicio civil de Rusia, en particular a su sección Sobre los derechos y obligaciones generales del servicio civil 
2Indecibles (expresión familiar-jocosa), calzones.

Título original: O pravax i obiazannostiax pomoshnika inspektora, publicado por primera vez en Del álbum de A.P. Chejov, 1914, № 9400, sin firma.
Imagen: Boris Kustodiev, Self Portrait, 1905.

jueves, 15 de enero de 2015

El marido celoso y el amante valiente


El archivero Obluckkóv estaba parado junto a la puerta, y escuchaba. Allí, detrás de la puerta, para su gran horror se decían unas cosas, ¡que el mismo diablo habría palidecido al escucharlas!
Hablaba el mismo jefe, Arjíp Arjípich... Lo escuchaban tales personajes, como él mismo... 
-¡Y vi pues a una muchacha ayer, mes amis! -masculló con sus labios ancianos...-. ¡Una muchacha prodigiosa!
Y el jefe emitió con los labios el sonido, que emiten al ver un esturión sabroso.
-¡Una muchacha maravillosa!
-¿Dónde pues? -le preguntó uno de losmes amis”.
-Hace días estuve de visita donde el archivero… Obluchkóv... ese, que de costado parece un mono... Yo, después del año nuevo, a todos les hago una visita… Eso en su género… mmm... es chic… ¡Liberal! Je, je, je... Yo a ti, canalla, te pongo al mismo nivel… ¡pero tú mira! ¡Je, je, je! Bueno, y les gusta... El jefe, dicen, es un encanto... Mmm... Bueno... Paso yo, hace días, por donde Obluchkóv... Llamo… No está en casa... ¿Quién pues está en casa? La señora, dicen, está en casa... Entro… Imagina ahora pues, mon cher, a una pequeña, rolliza, rosada... boonita… Je, je, je... Ella se levanta del diván… palidece… Se asustó de la jefatura… Me siento. Esto lo otro... Le digo una gentileza, y la tomo de la barbilla rolliza… redonda...
Obluchkóv palideció y frunció el ceño.
-La tomo de… la barbilla… Se sonroja... Hablamos... ¡Una muchacha tan ingenua! ¡En esas mujeres, me gusta horriblemente la ingenuidad! ¡No reconozco a las no ingenuas! Me siento a su lado en el diván… No se resiste... La tomo del talle... Je, je, je... ¡Boonita, un diablo!
Obluchkóv guiñó los ojos y se puso púrpura. Él, un hombre respetuoso, tímido, sintió el fuerte deseo de golpear la calva de su excelencia. ¡El pobre archivero amaba a su mujer!
-Mmm... La tomé del talle... En la mejilla.
-¡Mientes! -dijo el ami.
-¡Lo Juro! ¡En... la mejilla! Je, je, je... Yo, dice, le permito besarme, su excelencia, sólo porque usted es bueno... gentil... ¡Y me besa en la cabeza!
Obluchkóv sintió que las rodillas se le doblaban. Sus dientes castañearon de cólera.
-¡Me besa en la cabeza!.. Yo en su pecho... Je, je... ¡Y tal morro como Obluchkóv, tiene una mujer tan maravillosa! ¡Un fenómeno! ¿Ah? ¡Arde! ¡Llamea! Al final de todo, me pidió un brazalete... Le prometí… Je, je, je... El sábado por la tarde, mandaré a Obluchkóv a algún lugar... al diablo, y yo a ella... De antemano saboreo... Je, je, je...
Obluchkóv se empezó a sofocar... Se agarró el corazón con una mano, de la manija de la puerta con la otra... Un minuto más, ¡y... no
soportará!
-¿Bueno, qué pues? ¿Hubo punto suspensivo? –preguntó el ami.
-Mmm... cómo decirte. Casi... casi hubo... Cuando ya la apretaba  entre mis brazos, y nuestros labios se fundían en un beso, entró Obluchkóv... Bueno, por supuesto... ¡fue embarazoso pues! ¡Molestó, el cerdo!
Obluchkóv no soportó.
Temblando, olvidando todo en el mundo, sediento de venganza, tironeó la manija de la puerta y entró volando al aposento, inundado de luz. En ese aposento, en una mesa verde estaban sentados tres viejos. Éstos fumaban puros y, con unos ojos aceitosos, se echaban miradas el uno al otro. Obluchkóv voló hacia la mesa, apretó los puños, farfulló... Los viejos alzaron hacia él sus ojos asombrados...
-¿Qué se le ofrece? -preguntó una voz severa-. ¡Quién eeh... le permitió eeh... joven!
-Yo... yo... su excelencia... -farfulló Obluchkóv, inclinando la cerviz ante esos ojos por costumbre y con una voz imperiosa.
-¿Qué se le ofrece? ¿Usted escuchaba?
-Yo... soy culpable, su excelencia... Si hubiera sabido, no… hubiera llegado a casa... su excelencia... Culpable... No adiviné... Perdone... el sábado, me iré.
Decía eso, ¡pero él mismo quería rajar la calva lustrosa!

Título original: Revnivii muzh i jrabrii liubovnik, publicado por primera vez en la revista Mirskoi tolk, 1883, Nº 6, con la firma: "La tuerca N° 101010101".
Imagen: Boris Kustodiev, Portrait of D.F. Bogoslovsky, 1902.

martes, 30 de diciembre de 2014

Entre los gentiles moscovitas (24 de mayo de 1885)


-¡Y nosotros tenemos hojuelas ahora!..
-¡Y a donde nosotros vino un soldado!..
¡¿Quién de los moscovitas, leído estas dos líneas, no recordará a V.N. Andréev-Burlák, que sabía trasmitir con tal humor la discusión de dos muchachones campesinos?!
Ahora en Moscú sucede algo semejante. Los dueños de dos jardines moscovitas, el Zoológico y el Hermitage,1 cautivan a porfía a Moscú con sus “hojuelas” y “soldados”, en todos los tipos y formas posibles… Pero, hablando con propiedad, ¿sobre qué alborotan ustedes, tribunos jardineros?,2 ¿por qué discuten? Cada uno de ustedes hallará su público, y a cada público le alcanzará para kvas3 y pan. Al Zoológico correrán miles de grívienniks,4 al Hermitage cientos de rublos, a cada uno lo suyo, y los resultados serán casi los mismos, de lo que nos vamos a convencer hacia el otoño… Turbarse no se debe: de las pérdidas sólo los cobardes se asustan, y quien mantuvo jardines de verano siquiera una vez, a ese ninguna muerte debe serle terrible.
Intenten señores: Moscú, por su parte, intentará no ofenderlos.

Lista formularia de las damas peterburguesas

1) El rango, el nombre, el apellido, el cargo y demás… Las damas peterburguesas, las grandes damas, las viudas y las señoritas de diversos apellidos. Figuran en el cargo de las balalaikas sin cuerdas. Signos de distinción, excepto los polisones inmensos y las frentes pequeñas, no tienen ninguno, la manutención la reciben de los papáshas, las mamáshas y los esposos.
2) ¿De cuál título proceden? Unas procedían de Koróbochka,5 otras de Kúkshina,6 las terceras salieron de la espuma del golfo de Finlandia.
3) ¿Tienen acaso una posesión? Convicciones y visiones personales no tienen, basan toda su especulación en las frases leídas y las palabras oídas. De lo bien adquirido se debe señalar: la extrema falta de tacto, la inclinación a la psicopatía, la inacción y la traviesa visión de las cosas.
4) ¿Dónde recibieron educación… no hubo acaso ciertas acciones o diferencias peculiares en el servicio… y demás..? La educación la recibieron diversa, pero con preponderancia en los aposentos de señoritas, donde tuvieron éxitos peculiares en el abofeteo de las mejillas de las doncellas. La instrucción superior la recibieron en casa, leyendo El mundo de la moda7 o injuriándose con las modistas. De las acciones peculiares en el servicio se deben señalar:

a) Las ovaciones brindadas a los cantantes italianos,8 en la partida de los últimos a la patria: las lágrimas, los besos de manos, la enérgica agitación de los pañuelos y demás…
b) El despojo a la super-psicópata Semiónova9 de su facsímil, y su elevación en el pedestal de la natura sobrenatural.
c) La afectación y la fuerte excitación nerviosa con motivo del dedo enseñado y el huevo comido.10
d) La divulgación de la enseñanza de los espiritistas y reformistas à la Pashkóv.11
e) Los sacrificios al sr. Karabchévskii, defensor del almita Imsheniétskii.12 La división de sus papeles en pedazos menudos, el tralalá, los viejos chanclos de resina y la conservación de esos pedazos como recuerdo…13
f) Las ovaciones brindadas al teniente Imsheniétskii con motivo de su absolución. Las damas lo alzaron en brazos y, haciéndole cosquillas en los sobacos, lo sacaron del edificio del juzgado y lo sentaron en el coche. En todo eso fueron derramados dos baldes de lágrimas, dichas muchas frases penetrantes y regalado un millón de sonrisas. Ante la ausencia en Petersburgo de auténticos desdichados, humillados y ofendidos, tal “desdichado” como Imsheniétskii, constituye para las filántropas simplemente un hallazgo.

5) ¿Estuvieron acaso en las campañas contra el enemigo, y en las mismas batallas, y cuándo precisamente? Aunque están habituadas a meter sus narices en todas partes, en las campañas no estuvieron. Tuvieron, por lo demás, asuntos con el enemigo, llevándole en la expirada guerra ruso-turca bouquets, sirviéndole chocolate en los lazaretos y acometiendo con éste “aimons, chantons et dansons”. Batallan diariamente con sus maridos y doncellas, azotando a unos y a otras en las mejillas, además siempre, incluso siendo vencidas, salen vencedoras.
6) ¿Estuvieron acaso con multas, bajo sumario y juicio, y demás..? Pagar multas tuvieron que no una vez. Se hallaron de modo reiterado bajo el juicio de la opinión pública y la prensa, por sus “excéntricos”, y cada vez desdeñaron el veredicto. Por lo visto, son incorregibles…

Esta lista formularia debió ser mandada a los salvajes neozelandeses, que enviaron a las damas peterburguesas diplomas con el título de ciudadanas honorables de Nueva Zelanda.

20 de junio de 1885

La gente travesea, travesea y deja de travesear, y a la existencia de tal grande travesura como el totalizador,14 entre nosotros no se le preve final. ¿No es hora acaso de entregarlo al archivo, y apuntarlo en los anales de la tradición? El asunto es que, de cual lado no lo mires, como no lo voltees, el totalizador no trae, resueltamente, ningún provecho, si no contar, por supuesto, el 10% que se derrama como una lluvia en los bolsillos del arrendador. El perjuicio traído por éste, se encuentra fuera de duda. En primer lugar, si no estuviera éste nuestras carreras serían, realmente, una disputa de caballos y de criadores de caballos, y no conformarían en sí mismas algo así, como un stúkolka15 inmenso… En segundo, si no estuviera el totalizador, no habría desacato contra los artículos de la ley que prohíbe los juegos de azar. Y que el totalizador es un juego de azar que invoca las pasiones, es sabido de cualquiera que haya visitado siquiera una vez las carreras y, por lo tanto, regresado a casa con los bolsillos vacíos. Al totalizador son “arrastrados” tan fácilmente, como a cualquier juego de cartas… El habitante jugador se alegra de empeñar a la mujer y los niños, sólo para probar suerte por Rosa Bonheur16 o desquitarse… Es un Mónaco pequeño, sólo con la diferencia de que en Mónaco hubo y hay suicidios, y en las carreras sólo habrá. ¿A quién no le ha tocado ver a los habitantes, que han perdido el plumón y el polvo,17 cuando regresan de las carreras?.. Rojizos, sudados, como escaldados con agua hirviendo, van a pie (el dinero para el coche, ¡ay y ah!), no responden a las reverencias, gesticulan… Los papáshas pierden el dinero, preparado para su entrega a la mujer para los víveres, las mamáshas queman el suyo y el del marido, los niños entregan al asunto hípico sus kópeks, que les han dado para caramelos o manuales. Si no quieren tachar al totalizador, pues siquiera ahuyenten a los niños… 

***

Las carreras de caballos, las corridas, los correteos. Todo eso ya es demasiado uniforme, a pesar del totalizador tan gustado de los moscovitas. Sería útil organizar para la variedad otras competencias (es posible, con la conservación del totalizador).

-Las señoritas podrían competir con los polisones: ¿cuál lo tiene más grande?
-Los trenes ferroviarios discutir por la velocidad: ¿quien volará más pronto por el talud?
-Los vocales de la Duma con el sueño: ¿quién dormirá más que quién?
-Los caballos bayos golpearse con las frentes: ¿quién tiene la frente más fuerte?
-Los hombres orientales pueden competir con los carniceros: ¿quién tiene los puños más temerarios?
-Los reporteros: ¿quién mentirá con más artificio?
-Las ediciones Nikólskii: ¿dónde el disparate es superior?
-Las damitas: ¿quién gastará más en trapos?
-Los gastrónomos: ¿quién comerá más que quién?
-Los novísimos novelistas: ¿quién escribirá la novela más escandalosa?
-Los tiernos esposos: ¿quién aserrará a quién?
-Los bancos: ¿cuál explotará de modo más horrible?, y por el estilo.

8 de agosto 1885

Existe el duelo americano
Hay la comedia: Más cuidado con el fuego

Se propone al lector elegir cualquier título, al gusto, y aplicarlo a la ilustración política18 del presente número.
Los transportes de pólvora van bajo una bandera roja (el color del peligro), y acompañados por convoyes. En los almacenes de pólvora hay centinelas. En el artículo militar (art. no sabido cuál) se incluye la estrictísima prohibición de fumar pipa, cigarrillos y en general “jugar con fuego”, en la cercanía de la pólvora de los fusiles, los cañones y otras dignidades. Así, como en el mundo acciones sin causas, y causas sin efectos no hay, pues se debe suponer, las prohibiciones respecto al fuego tienen su causa.
En nuestro entender extremo, esa causa se oculta en la desagradable capacidad de la pólvora, de convertirse en gas y ampliarse así 4000 veces con la mínima chispa. Ese fenómeno puede tener consecuencias muy desagradables, para todo quien resulte tan inepto, como para hallarse en la cercanía de un almacén de pólvora, en el momento de la “conversión de un cuerpo sólido en uno gaseoso”.
Pero si cerca de los almacenes, donde la pólvora de todas formas está embalada, re-embalada y requete-embalada, y defendida por paredes, se recomienda con tal insistencia la precaución, ¿pues cuál debe ser la serenidad espiritual de ése, quien se entrega a la “fumada de tabaco” sobre un barril de pólvora abierto?
Con una observancia de la prudencia necesaria, las consecuencias pueden no producirse.
Con una imprudencia: un gran disgusto.
¡Lector, nunca te entregues a la fumada cerca de unos barriles de pólvora!

29 de agosto 1885

En la última página representamos con personajes una operación peluquero-bancaria. Los nombres de los sres. Singer y Klímov19 los recordamos por que, propiamente, una cuenta detallada de sus pelados por parte de los plazos, con exactitud fue publicada en los periódicos por uno de los habitantes pelados, y en esencia cuales nombres no ponga, resueltamente da igual. El éxito de cualquier oficina bancaria está fundado, en la habilidad de pelar al cliente de la mayor lana monetaria, en gratitud a los diversos servicios de los sres. banqueros, por parte de las ventas, compras, plazos y otras concesiones financieras. El finado Babst20 nos decía en las conferencias, que “el crédito es el traspaso del dinero de las manos no hábiles a las hábiles”.
Las oficinas bancarias también están fundadas en el crédito, y a quién pertenecen, precisamente, las manos hábiles y a quién las no hábiles, eso ya lo descifran ustedes mismos. Todas las operaciones bancarias de pelado y afeitado de los clientes, se realizan sobre un fundamento legal, ya que aún los juristas romanos decían: volenti non fit injuria,21 lo que en traducción a la lengua rusa significa: el esclavo se pega a sí mismo, ya que siega no limpio. Si usted desea creer que el banquero le ofrecerá algún plazo, o compra-venta no en aras de su ganancia personal, sino en aras de sus ojos hermosos, ¿pues quién le impide creer con beatitud?.. Crea y ponga la lana: lo pelarán según todas las reglas de la ciencia financiera.
En nuestro siglo las personas ingenuas alcanzarán, dicen los banqueros, y lo dicen totalmente con justicia.

1Las revistas humorísticas moscovitas, en la primavera de 1885, reportan a menudo sobre la rivalidad entre dos lugares de diversión en la capital: el jardín Hermitage arrendado por M.V. Lientóvskii y el jardín Zoológico por A.I. Alexándrov.
2Paráfrasis de A los calumniadores de Rusia, poema de Alexánder Púshkin. "¿Sobre qué alborotan ustedes, tribunos populares?/¿Para qué amenazan a Rusia con un anatema?" (primeras estrofas), 1831.
3Kvas, especie de refresco de trigo.
4Gríviennik (expresión familiar), antigua moneda rusa de 10 kópeks. 
5La sra. Koróbochka, personaje de Las almas muertas, novela de Nikolai Gógol, mujer desconfiada, hacendada ignorante, con rasgos de brujería. 
6La sra. Kúkshina, personaje de Padres e hijos, novela de Iván Turguéniev, mujer seudo partidaria del nihilismo.
7El mundo de la moda, revista ilustrada para damas, editada en Petersburgo desde 1868.
8La Ópera italiana de Petersburgo brinda funciones en Moscú en marzo de 1884.
9
10No vale un huevo comido (expresión familiar), aproximadamente, no vale un comino. 
11¿Vasílii Pashkóv, coronel de la guardia retirado, seguidor del predicador inglés lord Granville Radstock, fundador en Rusia del movimiento de los cristianos evangélicos? 
12Las noticias del día informan en 1885 sobre el juicio del teniente de artillería Vladímir Imsheniétskii, quien después de casarse induce a la esposa a redactar un testamento espiritual, con una renuncia a su favor de la casa y la propiedad, y luego la ahoga para juntarse con la mujer amada (№ 148, 2 de junio).
13La gaceta de Petersburgo informa asimismo: "Tan pronto el tribunal, el fiscal, los defensores y el acusado salieron del salón, las damas se lanzaron a la mesa, en la que estaba sentado el sr. Karabchévskii, y rompieron en pedazos la hoja de papel escrita y rota por él, yaciente sobre la mesa" (№ 148). 
14Totalizador, tablero que informa sobre las apuestas en el hipódromo.  
Los boletines moscovitas consideran al totalizador una “innovación perjudicial, corruptora que ha recibido, gracias a las sociedades hípicas y de carreras, el libre derecho de ciudadanía, contrario a la ley, que prohíbe la instauración de casas de juego y juegos de azar” (№ 169).     
15Stúkolka, juego de cartas. 
16Marie Rosalie Bonheur, llamada Rosa Bonheur, pintora francesa que se especializa en la representación de animales.
17Romper en plumón y polvo (expresión familiar), aproximadamente hacer polvo.
18Un ruso y un inglés con uniformes militares fuman pipas sobre un barril de pólvora situado entre ellos. 
19Los boletines moscovitas anuncian en 1885: "La oficina bancaria de F.A. Klim (SPb, Niévskii, 21, frente al Establo Bol.) ofrece sus servicios para todas las operaciones bancarias…” o asimismo "La oficina bancaria de A. Singer y Cía, ave. Niévskii, frente a B.Bórskaya (…) Venta de boletos con 5%, internos con premios de préstamos…” (6 de enero № 6 y 25 de agosto № 234).
20Iván Babst, economista e historiador, desde 1857 dicta conferencias de economía política en la Universidad de Moscú.
21Volenti non fit injuria, no se hace injusticia a quien actuó a voluntad.

Título original: Sredi milix moskvichei, publicado por primera vez en la revista Budilnik, 1885, Nº 20, sin firma.
Imagen: Alexei Shalaev, Theatre Square, XXI.

lunes, 27 de mayo de 2013

Sobre la suscripción a la revista ilustrada, literaria, artística y humorística “El espectador” para 1883


La silvicultura, la ganadería, la pesca, la peste en Mesopotamia, la economía política, la reunión del parlamento en el Cairo no entran en el programa de nuestra revista.1 Los siete sabios antiguos,2 Arquímedes, Platón y los "newtonianos de juicio rápido"3 no son nuestros colaboradores. La plata y el oro no entran en el número de colores con que coloreamos nuestros dibujos.4 De antemano damos nuestra palabra de honor y noble, de que no descubriremos ninguna América, y no vamos a tener ni la mínima influencia en las mentes de Europa...
Nosotros vamos a reír y llorar por el siguiente programa:

1. Novelas, relatos, cuentos, escenas, versos originales y traducidos, crónicas costumbristas de la vida de los pueblos, descripciones de los momentos históricos destacados y lugares notables, biografías de los activistas destacados.
2. Noticias y reseñas de las artes: del teatro, la música, la pintura y demás, con una valoración crítica en los casos necesarios.
3. Reseñas de los libros y ediciones periódicas rusas y extranjeras.
4. Folletín y crónica de la vida social.
5. Miscelánea.
6. Ilustración con dibujos del texto de la revista y dibujos de contenido humorístico.
7. Caricaturas.
8. Buzón de correo.
9. Anuncios y publicidad.

El espectador saldrá en 1883 cien veces.5 Dos veces a la semana vuestra doncella va a abrirle la puerta al cartero, y recibir de él nuestra revista. Entre tanto de dibujos coloreados y no coloreados, caricaturas, retratos y demás, además de pequeñas ilustraciones daremos en el año próximo más de TRESCIENTOS. De texto también hay mucho: la edición anual se va a conformar, aproximadamente, de 1000 páginas de formato grande, en 2 y 3 columnas de la impresión más apretada, que conformará como resultado más de 2500 columnas.
Y además de eso...
Siguiendo la moda también daremos un premio. Nosotros apreciamos malamente las oleografías, y por eso no las daremos. Cada suscriptor anual recibirá de premio un Calendario-almanaque ilustrado,6 que será expedido en octubre del próximo año 1883.
Cobramos a cada suscriptor:

Con entrega y envío                                                           Sin entrega ni envío

Por un año sólo 8 r.                                                             Por un año no más de 7 r.   
medio año   "    5                                                                medio año         "      4, 50 k.
3 meses       "   3                                                                3 meses             "      2, 75

La suscripción se recibe: en Moscú, en la oficina de la Redacción, en el boulevard Tvierskáya, en la casa de Falkóvskaya y el almacén del Tiempo nuevo, en la Nikólskaya. 
Los forasteros sírvanse dirigirse directamente a la oficina de la Redacción en Moscú.
Redactor-editor V.V. Davídov.
1En su Alrededor de Chejov, Mijaíl Chejov comenta: “Como resultó después, esa revista se volvió especialmente “chejoviana”, ya que en ella toda la producción literaria-artística, pasó por entero al instante a manos de mis tres hermanos, Alexánder, Antón y Nikolai, a propósito Alexánder, además de eso, empezó a dirigir en El espectador la sección del secretario” (Ibid., pag. 91).
Y más adelante: “La redacción de El espectador se parecía más a un club, que a una redacción. Aquí, como a su casa, venían cada día sus miembros, se reían, fumaban, contaban chistes, no hacían nada en absoluto, y se quedaban sentados hasta la noche tarde” (Ibid., pag. 92).
2Los siete sabios, título dado por la tradición griega a siete sabios griegos antiguos (Cleóbulo de Lindos, Solón de Atenas, Quilón de Esparta, Bías de Priene, Tales de Mileto, Pítaco de Mitilene, Periandro de Corinto), célebres por su sabiduría práctica, que consistía en una serie de aforismos memorables.
3Paráfrasis de En el día de la ascensión al trono de toda Rusia de su majestad la soberana emperatriz Elizavéta Petróvna, en el año de 1747, oda de Mijaíl Lomonósov. 
4Mijaíl Chejov recuerda: “La salida a la luz de El espectador impulsó a otras revistas moscovitas. Así, El despertador, asustado por la competencia, empezó a imprimir su portada con color dorado" (Ibid., pag. 94).   
5Mijaíl Chejov recuerda: “Antón escribía sin escatimar, pero la revista no iba, era difícil editarla dos veces a la semana, ésta empezó a tardarse y, finalmente, perdió la confianza del público. El asunto se hundía y, para siquiera disimular algo la situación, Davídov publicó la noticia, de que al dibujante N.P. Chejov se le habían enfermado los ojos, que estaba casi ciego y por ese motivo, la salida a la luz de la revista se detenía de modo temporal. Los suscriptores respondieron en una serie de cartas, que deseaban al dibujante una pronta recuperación, pero que de eso no seguía del todo, que la redacción pudiera valerse de su dinero, lejos no habiendo satisfecho a éstos con la revista” (Ibid., pag. 94).  
6El Calendario-almanaque ilustrado nunca es editado.  

Título original: O podpiske na illiustrirovanni literaturnii, judozhestvennii i yumoristicheskii zhurnal "Zritel" na 1883 g., publicado por primera vez en la revista Zritel, 1882, Nº 1, con la firma del redactor de la revista.
Imagen: Paul Knight, Old Woman Reading a Newspaper, 1895.